Mantén separada las llaves de tu vehículo de las de tu domicilio y conserva los
duplicados en lugares seguros.
Ten listas las llaves para no perder tiempo
buscando en tus bolsillos.
Instala una alarma y actívala cada vez que dejes tu vehículo estacionado,
incluso en aquellos sitios que te parezcan seguros.
Verifica que no se encuentren sospechosos merodeando tu vehículo.
Cuando conduzcas, asegúrate de llevar todas las puertas del vehículo
cerradas, con seguro puesto y las ventanillas con un mínimo de apertura.
Conserva tu vehículo en las mejores condiciones mecánicas posibles.
Si algún otro conductor te informa de algún desperfecto que no hayas notado,
busca llegar a alguna gasolinera o lugar seguro, a fin de verificar la
descompostura e iniciar la reparación que se requiera.
Si llevas bolso de mano o portafolios, asegúrate de colocarlos bajo el asiento o
en la cajuela, igualmente, los objetos de valor quítalos de la vista. ¡No
provoques tentaciones!
Ten cuidado con las personas que limpian los vidrios y vendedores ambulantes, en
ocasiones sólo buscan mirar si tienes algo de valor en tu vehículo.
De preferencia utiliza estacionamientos públicos en lugar de la calle y
no dejes el boleto de ingreso en el interior del vehículo.
En el interior de tu vehículo lleva únicamente los documentos indispensables,
como la tarjeta de circulación y, en su caso, los papeles del seguro.